Cuantas horas respondiéndole al silencio,
cuantas tristes melodías inundando mi existencia,
solo estoy en este viaje sin regreso,
viendo pasar los días empapados de tu ausencia.
Como un viento cálido me colaba por tus noches,
y en aquellas madrugadas mi deleite eran tus besos,
te reías me besabas y me amabas sin reproche
en aquellas madrugadas delirantes sin regreso.
Que recuerdos, que añoranza de mi vida bonita,
con la dicha y la bonanza a carcajadas me reía,
y me da por extrañarte realidad bendita,
ya no puedo despertar vivo en una pesadilla.
El tiempo no cura males, los anestesia,
las heridas no se cierran se aprende a vivir con ellas,
las soledad esconde las lágrimas y la tristeza,
el dolor pasa en silencio, se hace amistad con la pena.
Te fuiste tan pronto mi paloma;
te perdí entre las nubes de algodón.
No hubo despedidas;
Se partió mi alma, desgarrando el corazón.
Extraño tanto tu risa;
desde que te fuiste no sé dónde estoy.
Mis lágrimas no tienen prisa.
Sin tu guía no sé a dónde voy.
Las noches se hacen eternas
Los días nacen sin sol
Este trago es tan amargo
Que alguien me diga en donde estoy.



